Tom Hanks decía que la vida es como una caja de bombones, yo creo que el amor es también de esa manera, y a mi me ha tocado el bombón más dulce. Porque en el mundo hay muchos "bombones", unos mas dulces, algunos más agríos y por último otros que nos dejan mal sabor de boca. Pero, ¿cómo sabes si el bombón que acabamos de conocer será realmente de los que queremos repetir? Aquí, es donde entra aquello que nos repiten mil veces nuestras madres y/o abuelas de que tenemos de probar de todo. En mi opinión, creo que es más fácil averiguar la calidad de "un bombón" si antes has probado varios. Pero no tiene porque siempre es así. Debido  a mi  alto nivel de romanticismo quizá yo no he probado tantos bombones, pero os puedo asegurar que cuando probé el último algo mágico ocurrió. Ella era mi amiga, hasta que una noche,  por extrañas circunstancias, nos besamos. Vosotros más que nadie conoceis el resto de la historia, solo puedo añadir que nuestro amor resistió a la distancia y ahora lo está haciendo con la convivencia. Nunca estamos 100% seguros de que este nuevo "bombón" será el definitivo pero como dicen los sabios, quien no arriesga no gana ¿no? Muchos pensaréis, y ¿si sale mal? En ese caso, quedaros con los buenos momentos que esa persona-bombón especial os ha dado porque enamorarse es uno de los mayores placeres de la vida, como el chocolate. Entonces, ¿os apetece un bombón?