A veces no entiendo como dos personas tan distintas pueden amarse tanto tiempo. Dicen que los polos opuestos se atraen y desde luego con nosotros se cumple la premisa. En días como hoy dudo de nuestro futuro juntos. Me gustaría tener tu misma visión en estos temas que te parecen triviales pero lo cierto es que no comparto tu opinión, para mí no son un juego. No se si estas reacciones son porque estoy celoso o porque simplemente el hecho de que tus amigos tengan el placer de estar contigo ahora mismo y de respirar el mismo aire, me causa demasiada envidia. Lo siento si has tenido que ver la única parte de mi que detestas. No te puedo mentir, tengo miedo de que tus próximos destinos nos quiten la fuerza para seguir alimentando el corazón del otro. No se si podré con más distancias, con más despedidas en los que mis lágrimas son el escenario de una historia que parece no tener el final deseado. Sin duda estoy pagando una deuda muy cara con el destino porque si no ¿por qué te aleja de mi lado quitándome la sonrisa que alimenta mi alma? Supongo que la distancia es la culpable de que esté observando gigantes donde solo hay molinos;  y que lo único que dicen estas letras, si te atreves a leer entre líneas, es que me cuesta mucho sobrevivir sin tus besos y que solo pensar en que te vas a volver a ir, la vida me parece un laberinto en el que no se vislumbra la salida. Me gustaría pintar una estrella en el cielo para que cada vez que nos queramos ver, con solo mirar hacia arriba nos encontremos. La llamaré esperanza ¿qué te parece? La vida es sueño…pero solo si tú estás rescatando mis te quieros:)