Si hay alguna ciudad capaz de enamorarte con sus singulares edificios esa es Barcelona, capital del modernismo y provincia del pan tumaca. Franceses, ingleses y muchísimos italianos recorren sus calles con la esperanza de reencontrarse con Gaudí y algunas de los tesoros que esconde esta urbe que cautivó hasta el mismísimo Woody Allen. Nunca olvidaré este viaje, en primer lugar porque me acompañaba la niña de mis ojos y al mismo tiempo porque he descubierto una Barcelona de cuento capaz de atrapar tus cinco sentidos y regalarte un billete de vuelta tras beber de la fuente de canaletas o por lo menos eso dice la leyenda. La había visitado hace 10 años, entonces era un adolescente, bueno ahora sigo teniendo un poco el síndrome de Peter Pan, pero es ahora cuando he sabido valorar las riquezas de este lugar protegido por el Mar Mediterráneo. Y es que la cosa va un poco de cuentos. Con sólo visitar el Park Güell con sus casitas que bien podrían ser de chocolate y parecerse a la de Hansel y Gretel te das cuenta de que estás en un lugar donde llueve la magia. En este sentido, os invito a ver algunos de los adornos del siglo XIX que la siguen decorando y pasear por las Ramblas donde diferentes personajes callejeros captarán vuestra atención. Risas, besos, abrazos y fotos ¡muchas fotos! acreditan los mágicos momentos que hemos compartido estos tres días. Tú mi dulce locura, te enamoraste de Colón y de un dragón con paraguas que colgaba junto a una calle del centro mientras yo disfrutaba más de la Catedral del Mar que de la propia y eterna Sagrada Familia. Quiero aprvechar este post para darte las gracias princesa por haberme enseñado un poco más de aquella mujercita que sobrevivió al dolor, estoy seguro de que él nos ha acompañado durante el viaje y está profundamente orgulloso de su niña favorita. Solo espero que piense que soy la persona más indicada para estar a tu lado porque espero continuar mi misión: hacerte sonreír cada día. Me alegra saber que la distancia no puede con nuestro amor y que nos quedan cosas pendientes para disfrutar en la ciudad condal. Así tenemos motivos para volver. Solo me queda decirte que tengo mucha suerte de haberte encontrado...TI AMARE SIEMPRE.
La Luna es la protagonista en Madrid y es que lo de la hora menos se nota y mucho. Este fin de semana podría haber sido inolvidable si se hubiera producido el ansiado reencuentro. Lo que era una sorpresa se convirtió en un sueño frustrado y más tarde en una pesadilla para ella. Por trabajo no ha podido venir lo que nos ha dejado un poco tocados a los dos. Cuando dos personas se aman como lo hacemos nosotros, deberían tener ayudas del gobierno para verse por lo menos una vez a la semana, para tener llamadas gratis de teléfono o sino el poder de engañar a tu corazón cuando te pregunta por ella. Bastante complicado es encontrar a alguien que valga la pena y con quien quieras pasar el resto de tu vida como para que te pongan más obstáculos. No es justo. Por eso ruego a Cupido que cree un evento en Facebook para reunir a todas esas parejas que no pueden estar juntos, a todas esas lágrimas que cruzan cada día los límites de la tristeza para que recuperen lo que es suyo. Un beso, un abrazo…tampoco pido mucho creo yo. Supongo que estos son deseos de cosas imposibles o quizá la cruda realidad.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->
Mientras contemplo tu sombra en la parada del autobús, me doy cuenta de que ya no estas. Mientras estoy en el avión pienso en sobornar al piloto para que me lleve de nuevo a tu corazón. Mientras las nubes sostienen mis lágrimas me acuerdo de estos 15 días de amor en la isla del tesoro situada en tus labios. Mientras sueño con volverte a ver me traslado a aquella noche romana en la que el Coliseo fue testigo de nuestras miradas. Mientras estábamos en aquél cine deseaba poder saltar en el tiempo como el protagonista y así tendría presos siempre tus besos. Mientras me das la mano me siento a salvo de todo. Mientras me miras de esa manera, revelas lo mejor de mi mismo. Mientras te miro, mis ojos me dicen que eres lo más bonito que han visto nunca. Mientras amo, se que mi vida tiene sentido. Mientras nuestro amor sea tan fuerte no hay que preocuparse de que se pueda romper. Mientras te echo de menos pienso en lo afortunado que soy por haberte conocido. Mientras aterrizo busco desesperadamente un paracaidas que me ayude a sobrevivir a esta nueva despedida...mientras dormías yo te susurraba dos palabras: TE QUIERO
Hoy martes se inicia oficialmente la cuenta atrás para la ansiada cita entre nuestros labios. Menos de siete días, 168 horas, 10080 minutos, 604800 segundos para reconstruir un corazón roto, para que los protagonistas de esta historia vuelvan a ser los besos que no nos hemos dado en este tiempo, para que los abrazos se vistan de gala para
sonreír cuando te vean. Y sobre todo, para que seamos otra vez tu y yo, los eternos enamorados que reman juntos hacia el mismo puerto con la esperanza de que algún día se acaben las despedidas. Debería estudiar pero en los apuntes siempre apareces tú vestidita de princesa de cuento de hadas y me desconcentras con tus te quieros. ¡Pero tengo que aprobar la carrera! porque no te puedo pedir que me esperes vida mía, además nunca me perdonaría perderte. No me puedo quejar pues tener al amor de mi vida como salvavidas es una garantía de supervivencia. Sin embargo, no puedo evitar echarte de menos, buscarte al abrir los ojos cada mañana, mirar si tengo algún mensaje en el espejo de la ducha…no puedo porque cada latido de mi corazón lleva tu nombre desde hace tres años y siete meses.
Aeropuertos, estaciones, reencuentros, despedidas, sonrisas, lágrimas…la vida es muchas cosas, pero sobre todo es lo que tú quieres que sea. Septiembre comenzará con sabor agridulce ya que mi princesa y mi mejor amiga se alejan de mi lado dejándome helado pero con la promesa de vernos pronto. Pocas horas quedan para que me suba al avión que marcará el inició de otra etapa en la que mi mayor obstáculo será convivir conmigo mismo, con mis miedos, mis sueños y un corazón roto. Cada año me pasa lo mismo y aunque me espera en Madrid la razón de mi existencia para recoger las lágrimas que como un
Formula 1 se deslizarán por mi rostro buscando sus labios, no la tendré muchas lunas conmigo. Domingo de agosto, domingo de reflexiones y tristes pensamientos. Tengo ganas. Las ganas de querer cambiar mi destino para estar con la persona a la que amo; las ganas de dormir siempre a su lado; las ganas de olvidar cómo se llora; las ganas de visitar los aeropuertos sólo para irme con ella a la playa de los enamorados; las ganas de escribir mis sueños y no mis tormentos; las ganas de compartir un amanecer eterno dibujado con nuestros besos; las ganas de que ella no se vaya; las ganas de fundirnos en un abrazo que sin decir nada lo diga todo; las ganas de regalarle un millón de estrellas para que no pierda su dulce sonrisa; las ganas de susurrarle un te quiero; las ganas de enamorarme de nuevo mientras se hace la dormida; las ganas de decirle que todo saldrá bien; las ganas de que no me eche mucho de menos; las ganas de bailar la danza de la esperanza y en definitiva… las ganas que tengo de ti.
Al final y pesar de nuestro optimismo no viviremos juntos en Roma en septiembre. El Destino, Cúpido o quien haya tomado esta decisión no ha querido que vivamos este sueño. Lo hemos acariciado, parecía casi una realidad pero al final ha resultado ser lo que siempre ha sido, un sueño. Tenemos que ser fuertes como este año si queremos superar este nuevo capricho del Destino. Parece que nos quieren separar pero no lo conseguirán, nada ni nadie podrá con nuestro amor. Es demasiado fuerte, es inmortal. Es curioso que Roma al revés escrito sea Amor y al contrario. ¿Casualidad? Tiene sentido porque en Roma se encontrará mi Amor y por tanto la mitad de mi corazón mientras yo intento respirar con la otra parte que me queda. Confío en que ese candado que vela por nuestro amor desde el puente Milvio, nos ayude en esta nueva separación. También confío en que el tiempo sea mi nuevo mejor amigo. ¿Por qué? Es muy sencillo porque el tiempo pasa muy rápido, más de lo que la gente sabe y si le hago un buen regalo quizá haga que los meses se conviertan en días, los días en horas y éstas en segundos...Aeropuertos crueles testigos de lágrimas que caen al suelo al son que golpean el corazón de los enamorados. Despedidas y reencuentros. Sonrisas y lágrimas. Todo y nada. Ya hace una semana que nos dimos el último beso y me parece una eternidad. En la imagen se puede apreciar la Piazza di Spagna al fondo donde Gregory Peck y Audrey Hepburn disfrutaban de sus Vacaciones en Roma, donde nosotros podríamos haber escrito el guión de nuestra comedia romántica, donde habríamos pasado veloces con la Vespa que pensábamos comprar, donde en definitiva habríamos regalado sonrisas a los que estuvieran tristes porque a nosotros nos sobrarían...donde te habría dicho una vez más TI VOGLIO BENE o lo que es lo mismo TE QUIERO mientras tu juguetearías con tu calida mirada hasta que tus labios te hubiesen reclamado un largo y dulce beso. Colorin colorado este cuento se ha acabo y aunque todavía no comieron perdices, el príncipe y su princesa son enormemente felices por tenerse el uno al otro:)

Hola cielo, en estos momentos estarás de camino a casa subida a ese avión de la nostalgia que a lo mejor te hará llorar, espero que no lo consiga, espero que los grandes momentos que hemos vivido en estos 10 días que hemos estado juntos te ayuden a contener las lágrimas. En mi caso, aunque me sienta como si el mismísimo Cupido me hubiera pisoteado el corazón soy feliz por tenerte y por estas casi dos semanas juntos que nunca olvidaré: nuestras noches acariciando la luna, las películas que veíamos durante la cena, los baños en la piscina hasta el atardecer, son tantos los buenos momentos que podría llenar de felicidad medio mundo con solo contar un par de ellos. Quiero decirte que he guardado tus sonrisas para que alumbren mis momentos tristes, he puesto tu funda de almohada en la mía para dormir cada noche a tu lado, he guardado tu toalla para sentir tu olor a princesa cuando salgo de la ducha y por último he guardado tus besos para que me acompañen estas tres semanas que nos quedan hasta el próximo reencuentro ¡Qué ganas de ti amor mío! Ya sabes que en las islas tienes un chico que se muere por tus besos, solo me queda decirte una vez más gracias por venir y dos palabras más: TE QUIERO
Querida amiga:
Solo quedan dos dias para verte y aun no me lo creo. Después de muchas vueltas al final vas a venir amiga mía. Te echo de menos como amiga pero mas como la chica que ha conquistado mi corazón, es decir, más como mi novia. No se que pasará con la beca y si al final te quedarás todo el mes pero lo que si se es que nuestro reencuentro será mágico hasta el punto de que cambiarán de fecha el día de los enamorados por la intensidad con la que te pienso besar en el aeropuerto. Este verano confirma lo raro que han sido estos meses precedentes. Sin duda, en este año muchas cosas han cambiado excepto una: Nuestro amor sigue vivo e incluso con mayor intensidad que cuando te fuiste a Roma o lo que es lo mismo, que lo seguimos dando todo por el otro. Por otro lado, mi corazón sigue bañándose en los recuerdos mientras yo le grito al mundo que deseo que sea miércoles, que te amo y que sólo sueño con pintar un atardecer con tus labios cada día. Como te dije el fin de semana, aun no me explico como es posible que nos enamorásemos. Supongo que Cupido con la ayuda del destino tenía este regalo guardado para esos dos amigos que ya hace mas de tres años y medio se daban su primer beso. Era el comienzo de algo nuevo, especial y romántico que marcaría un antes y un después en nuestra vida para siempre. Solo me queda decirte que aquí te espera tu otra mitad con el corazón en la mano con el único pretexto de estar junto a ti, bella amore! Te mando un beso enorme que espero que te duré esas 48 horas que separan nuestro amor...Te quiere, il tuo amore:)




